jueves, 9 de diciembre de 2010

LA XENOFOBIA, COMBATE LA POBREZA

   Mauricio sigue creyendo que la pobreza se combate reprimiendo, además continua con su miopía de estigmatizar a los latinoamericanos que “le invaden la Buenos Aires cipaya, blanca y culta”.

  Lo que termina esclareciendo es su ignorancia política, lejos quedó la PROmesa de que la ciudad iba a estar buena, ya que se observa a lo largo de su estadía como jefe de gobierno que nunca tuvo una agenda política publica, dado que siempre se le terminó inundando el barco.

  Primero, fueron las persecuciones a quienes vivan en las plazas publicas a través de las “SS” de la UCEP, luego los desalojos a los inquilinatos y ahora se descarga con los sectores de excluidos de los barrios del sur de la capital federal.

  Evidentemente el niño Mauricio desconoce que en su ciudad no todo es brillo, que existe desde hace rato un problema súper poblacional, además que la política agraria de sojacizacion en el norte argentino ha dejado un tendal de desocupados que los obligó a emigrar hacia las zonas mas industrializadas.

  Lo que deja en claro es la imbecibilidad de un burgués asustado e invadido por su propia ignorancia de no poder resolver los problemas sociales incitando a la violencia de quienes viven en la calle de tierra con los
que viven en la calle de cemento, a través del discurso xenofóbico acusándolos de narcos .



                      AYER ERAN BUENOS.....

                     HOY SON NARCOS ...............

4 comentarios:

Néstor Dulce dijo...

Muy buen post
Macri no está solo DUHALDE PIDE MANO DURA EN VILLA SOLDATI:
"El cabezón" intervino en el conflicto entre la policía metropolitana de Macri (que quiere reprimir) y la federal de Aníbal Fernández (que quiere que se llegue a un acuerdo) en el caso de los okupas d ...el parque Iberoamericano.
Su genial idea es que los militares se encarguen de resolver la cuestión. Para mí esto sería como sacar al zorro del cuidado de las gallinas ... para poner a un lobo.
Me interesé en el tema y me pregunté de donde vendría ese apego que Duhalde siente por los uniformados. La respuesta es que sus abuelos fueron un milico y una monja. Desorientado le pregunté a mi padre: "¿Cómo hicieron para tener descendencia si ambos antepadados llevaban puestos los hábitos? ¿Acaso se los tuvieron que sacar?" A lo que mi papá respondió: "No es necesario, Kikito, con sólo subírselos un poquito es suficiente ..."
LEER más en el blog
www.kikitodulce.blogspot.com

OMAR MENDOZA (elmacondoexpress@yahoo.com.ar) dijo...

gracias, comparto la lectura habrá que estar atento por "los golpes" siempre son bajos.- abrazo.

Javier dijo...

Muy bueno, Omar!

OMAR MENDOZA (elmacondoexpress@yahoo.com.ar) dijo...

gracias cumpa