martes, 15 de marzo de 2011

Que hablamos, cuando mencionamos el Proyecto Nacional

Cuando hablamos sobre el Proyecto Nacional, no estamos hablando sobre un significante vacío. Nos estamos refiriendo a una alternativa de transformación tanto política, económica como así también social y cultural.


Si realizamos un trazo histórico, nos daremos cuenta que desde “los malones” que resistieron al colonialismo español, pasando por “las montoneras federales”, el anarcosindicalismo, el 17 de Octubre del ’45, la resistencia peronista, montoneros y las organizaciones de los ’70, hasta llegar a las organizaciones sociales que durante la ultima década de siglo XX, que combatieron al neoliberalismo y sus políticas de hambre, que condenaron al pueblo a la exclusión social; esta lucha se repitió una y otra vez, entre la dicotomía de Pueblo/Oligarquía.

Todos estos actores sociales y políticos fueron y siguen siendo los actores principales de lo que denominamos el campo Nacional y Popular. Por ende cuando nos identificamos con el Proyecto Nacional, nos estamos comprometiendo con la continuación de las luchas populares.

De esta manera comprometerse dentro del proyecto, va más allá de sostener una clase dirigente determinada, sino es profundizar y avanzar a pesar de las contradicciones que surjan, lo importante es saber que la construcción política no se realiza de inmediato sino que se construye de a poco, pero con políticas contundentes.

Remitámonos a los tiempos del peronismo histórico; más allá de haber sido derrocado por la revolución fusiladora, el paso a través de la historia, dejo dentro del Estado una gama de reivindicaciones sociales que perduran hasta estos tiempos (jubilación, vacaciones, obras sociales, por ejemplo).

Haciendo una comparación con la etapa peronista en la que hoy definimos como “Kirchnerismo”, quien es el continuador del Proyecto Nacional, generó los cambios mas importantes del principio del nuevo siglo, las asignaciones familiares, la recuperación de las cajas jubilatorias y la recuperación del control del Estado como protagonista central, nos permite volver a avanzar al campo nacional, hegemónicamente sobre la construcción de la Nueva Argentina.

Como vemos ambas etapas han logrado pasos importantes, dentro de la historia, que fueron marcando el territorio favorable para campo popular.

Ahora bien, lo que debemos tener presente, para debatir entre los militantes es la “profundización” del proyecto, esto significa el “ir por más” el no quedarse a cuidar lo que se tiene, si avanzar hacia la transformación total, para esto es imprescindible sostener intactas las organizaciones, consolidando el poder popular, generando la consolidación de las políticas sociales, económicas y culturales que se presenten.

Seguramente uno de los puntos que se trate, mas adelante, será intentar reformar la Constitución Nacional, para poder consolidar la política de Estado que se construya de aquí hasta el 2014, si no tenemos consolidada la correlación de fuerza necesaria, tendremos que retroceder y quedarnos con una sensación amarga como cuando sucedió lo de la resolución 125. Por lo tanto es sumamente importante para llegar a esta etapa con una fuerza favorable.

Tener la correlación de fuerza a favor, genera la consolidación de las políticas públicas trazadas como objetivos de progreso.

La nacionalización del Ferrocarril y la Ley de Medios, la misma batalla:

Como ejemplo, para poder comprender cual es el proceso del Proyecto Nacional, seria bueno recordar que durante la década del ’40, Perón nacionaliza los ferrocarriles, lo hace desde un punto estratégico, tenia que ver con la soberanía económica, el poder infraestructural y el control de los medios de transportes modernos para la época, que permitía el desarrollo económico tanto interno como externo, además consolidaba la cultural del trabajo.

Haciendo una analogía con el primer Peronismo, este hecho histórico lo podemos comparar con la “Ley de Medios”, aunque para los miopes parezca una pelea con un diario común, la pelea se extiende a cortar un proceso de penetración cultural por un lado, por el otro, rompe con una gran cadena corporativa que es sostenida económicamente por capitales extranjeros.

Esta batalla, se pudo dar precisamente por tener esa correlación de fuerza necesaria de la que hablamos.

En síntesis; comprender las luchas populares, es comprender lo que definimos como Proyecto Nacional, y desde este es comprometerse a construir popular para consolidar este modelo.



3 comentarios:

Daniel Mancuso dijo...

comparto todas las ideas, pero en esta batalla cultural no debemos equivorcarnos, debemos actuar con mucha lucidez, ni dividirnos ni ser sectarios,
abrazo

OMAR MENDOZA (elmacondoexpress@yahoo.com.ar) dijo...

Abrazo, Mancuso

Anónimo dijo...

batalla cultural, la cultura de la vagancia estan imponiendo.